La prisión preventiva es la medida más gravosa del proceso penal. Por eso su debate exige un estándar argumentativo alto, tanto para quien la requiere como para quien la resiste.
La Casación 626-2013 Moquegua y el Acuerdo Plenario 01-2019 ordenaron el debate en torno a cinco ejes: elementos de convicción, prognosis de pena, peligro procesal, proporcionalidad de la medida y duración.
En audiencia, la diferencia la hace la preparación: ordenar los elementos de convicción, anticipar los argumentos contrarios y proponer alternativas menos gravosas.